El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó directamente al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio por lo que considera una injerencia en la política interna de Brasil. Según el mandatario, Rubio respalda al candidato opositor Flávio Bolsonaro para las elecciones de octubre, algo que contradice lo acordado con Donald Trump.
Lula hizo estas declaraciones durante una visita al Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales en San Pablo, donde presentó avances en la reducción de alertas de deforestación en la Amazonia.
"Hay un ciudadano que no le gusta Brasil ni América Latina, que es bolsonarista: Marco Rubio. Es un antilatinoamericano, un latinoamericano frustrado, y actúa de manera diferente a lo que conversamos con Trump", expresó el mandatario.
El conflicto se suma a tensiones comerciales entre ambas naciones. Estados Unidos impuso nuevos aranceles a productos brasileños, justificándose en razones ambientales. Lula rechazó esos argumentos, recordando que Trump cuestionó públicamente la existencia del cambio climático en la ONU.
"Ningún país se toma más en serio la cuestión climática que Brasil", afirmó, en defensa de la gestión ambiental de su gobierno.
En otro aspecto, Lula insistió en que Brasil debe industrializar sus recursos estratégicos dentro del país, en lugar de exportar materias primas. Mencionó especialmente las tierras raras, un mineral crítico para la tecnología moderna. "Queremos crear un fondo para que esa riqueza tenga valor agregado y beneficie a nuestra población", explicó, aunque dejó abierta la puerta a inversiones extranjeras en esas cadenas productivas.




