El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que no aprobará al nuevo embajador estadounidense designado en Brasilia hasta después de los comicios presidenciales de octubre.
En declaraciones a medios locales, Lula cuestionó que Estados Unidos haya anunciado el nombramiento de Daniel Pérez como futuro embajador sin solicitar primero el agrément —el visto bueno formal que requiere la práctica diplomática internacional.
"Quieren que acepte apresuradamente a su embajador. Pero ahora solo lo haré después de las elecciones", expresó el mandatario brasileño.
El retraso de más de un año en la designación de un representante diplomático estadounidense en Brasil, según Lula, podría vincularse con la coyuntura política electoral del país.
Las tensiones entre Brasilia y Washington se han agudizado en los últimos meses. El Gobierno brasileño acusa a sectores de la administración estadounidense de intentos de interferencia electoral y de respaldar a Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en los comicios de octubre.
A pesar de la fricción, Lula reafirmó que Brasil busca preservar una relación constructiva con Estados Unidos y descartó una confrontación bilateral. Sin embargo, el mes pasado el país sudamericano negó visa a dos funcionarios del Departamento de Estado tras acusarlos de pretender sembrar dudas sobre la transparencia electoral.




