El Partido de los Trabajadores oficializó este domingo la candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva para disputar la presidencia de Brasil en octubre. A los 80 años, el mandatario buscará un histórico cuarto mandato no consecutivo, acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin.
La proclamación ocurrió durante una convención en San Pablo con unos tres mil militantes del bloque oficialista Juntos por Brasil. Lula llega a la contienda con cifras que le favorecen en desempleo y reducción de la pobreza, aunque enfrenta críticas por desaceleración económica, inflación y crecimiento de la deuda pública.
Según la encuesta más reciente de Datafolha, en un eventual balotaje Lula obtendría el 48% de intención de voto frente al 43% de su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro fue oficializado la semana pasada como candidato de la oposición conservadora, tras la inhabilitación de su padre.
La campaña también estará marcada por una investigación que autorizó la Corte Suprema contra el hijo mayor del presidente por presunto tráfico de influencias. Lula ha centrado su discurso en la defensa de la soberanía brasileña frente a la influencia estadounidense.




