Un análisis económico privado reveló que La Rioja tiene un producto bruto interno por habitante de apenas US$10.319, mientras el promedio nacional alcanza los US$16.421. La brecha de 37% por debajo refleja una desigualdad estructural persistente en la provincia.
Según la consultora Econométrica, La Rioja generará aproximadamente US$4.200 millones de PBI en 2026, equivalente apenas al 0,5% de la producción argentina. De las 24 jurisdicciones relevadas, sólo Formosa registra un valor total menor.
El dato más revelador está en la proporción demográfica: La Rioja concentra cerca del 0,9% de la población nacional, pero produce alrededor de la mitad de esa proporción en actividad económica. Esto significa que cada provincia tiene menos capacidad productiva de la que le corresponde por cantidad de habitantes.
El estudio combina proyecciones para 2026 con información del INDEC y CEPAL, por lo que debe interpretarse como una estimación y no como un cierre oficial. La provincia tampoco publica mediciones en tiempo real que reemplacen estos cálculos privados.
Ricardo Quintela gobierna La Rioja desde diciembre de 2019 bajo un modelo con fuerte intervención estatal y empresas públicas. Aunque el ranking no atribuye directamente al gobernador todas las causas del rezago —que tiene raíces históricas y nacionales—, sí mide el tamaño productivo después de más de seis años de la misma conducción.
El contexto nacional tampoco explica completamente la brecha: Argentina creció 4,4% en 2025 y 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026, pero esa recuperación agregada convive con fuertes diferencias territoriales que La Rioja no logra cerrar.




