La visita de dos ministros bonaerenses a Entre Ríos puso en evidencia la fragmentación del peronismo provincial, con al menos cuatro sectores compitiendo sin una conducción común de cara a las elecciones de 2027.
El sábado pasado, Carlos Bianco, ministro de Gobierno de Buenos Aires, encabezó un acto en San José que juntó alrededor de 300 personas bajo el lema "Entre Ríos tiene futuro. Axel es la esperanza". La actividad sirvió como plataforma para que Gustavo Bastián, intendente de San José, expusiera públicamente sus aspiraciones de competir por la gobernación provincial.
A diferencia de otros espacios peronistas de la provincia, Bastián logró agrupar en el acto a un número importante de intendentes y dirigentes locales, generando una tensión visible con la conducción tradicional del justicialismo que encabeza en Paraná la intendenta Rosario Romero.
La complejidad interna del peronismo entrerriano se refleja en al menos cuatro núcleos diferenciados. Uno de ellos responde al proyecto político de Axel Kicillof y cuenta con figuras como Enrique Cresto y Ángel Giano. Otro mantiene la histórica identidad justicialista pero toma distancia tanto del kicillofismo como de referentes como Adán Bahl y Gustavo Bordet. Un tercer espacio se reclama kirchnerista y agrupa a Stefanía Cora, Blanca Osuna y Carolina Gaillard. Finalmente está Daniel Rossi, intendente de Santa Elena, expulsado del PJ y quien ya anunció que competirá con propuesta propia.
Esta fragmentación beneficia al gobierno provincial de Rogelio Frigerio, quien acumula siete victorias electorales consecutivas en Entre Ríos desde las PASO de 2019.




