El gobernador bonaerense Axel Kicillof responsabilizó directamente al presidente Javier Milei por el endeudamiento y la morosidad que afecta a miles de argentinos, rechazando la postura oficial que lo atribuye a decisiones privadas.
En declaraciones radiales, Kicillof criticó la desregulación económica, las altas tasas de interés y los salarios deprimidos como raíces del problema. Señaló que mientras persistan esas políticas, las familias seguirán sin poder pagar sus deudas.
El mandatario bonaerense apuntó que 30.000 comercios cerraron en el último tiempo y 330.000 trabajadores perdieron empleos formales, pero el Gobierno culpa a cada persona por no "hacer bien las cuentas" en lugar de reconocer responsabilidad en la situación económica general.
"La gente gastó sus ahorros para pagar lo básico: alquiler, remedios, comida", sostuvo Kicillof, destacando que ante el alza de precios y la falta de ingresos, muchos recurren a créditos que después no pueden afrontar.
Otro punto de su crítica fue la proliferación de Fintech no reguladas que funcionan como bancos pero sin las restricciones que pesan sobre las entidades financieras tradicionales. Cuestionó que el Gobierno haya derogulado estas plataformas en favor de las empresas y en detrimento de las familias.
Kicillof llamó a "construir una alternativa" que contraste con lo que denominó como la "crueldad" de la actual política económica.




