La secretaria general de la Presidencia asumió un rol de mediadora central en las conversaciones de la mesa política nacional. En los últimos encuentros semanales del círculo cercano al presidente, Karina Milei trabaja para acercar posiciones cada vez más divergentes.
El núcleo del conflicto interno radica en cuándo y cómo sellar acuerdos con los gobernadores aliados. Por un lado, los hermanos Martín y Eduardo "Lule" Menem presionan por dilatar los tiempos, con el argumento de fortalecer primero la estructura territorial de La Libertad Avanza. Del otro lado, el ministro Luis Caputo y el asesor Santiago Caputo empujan para acelerar los arreglos y blindar cuanto antes el programa económico.
El jefe de Gabinete Diego Santilli y la senadora Patricia Bullrich se mueven en el medio, sin alinearse claramente con ninguno de los dos bandos. Las demandas de los gobernadores provinciales complican aún más el cuadro, según reconocieron fuentes cercanas a las conversaciones.
Tras la salida de Manuel Adorni, la hermana del presidente ganó visibilidad en el grupo. Su entorno la señala como la figura clave para desatar los nudos y llevar adelante las negociaciones sin que exploten las tensiones.
Javier Milei, por su parte, delegó la tarea y evita intervenir de manera directa en las definiciones tácticas. Concentra su atención en otros frentes, incluidas sus incursiones en política electoral de derecha en el extranjero. Aunque no participe en las reuniones de la mesa, funcionarios oficiales dejan clara una cosa: cualquier acuerdo que se cierre lleva su aprobación de fondo.




