El tribunal que juzga las causas Hotesur y Los Sauces comenzó a escuchar la acusación de la Fiscalía, que sostiene un esquema donde dinero de empresas contratistas del Estado habría fluido hacia la familia Kirchner a través de alquileres de propiedades e inmuebles hoteleros.
Según la hipótesis fiscal, los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner, junto a sus hijos Máximo y Florencia, utilizaron la inmobiliaria Los Sauces como pivote de un circuito de dinero. El mecanismo funcionaba así: empresas vinculadas a Lázaro Báez y al Grupo Indalo recibían contratos estatales; luego parte de esas ganancias retornaban a Los Sauces en concepto de alquileres.
El fiscal Diego Velasco presentó pruebas indicando que el 88% de la facturación de Los Sauces provenía de esos empresarios: un 65% del Grupo Indalo (Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia) y un 23% del Grupo Báez.
La acusación califica la operación como lavado de activos. De esa forma, señalan los fiscales, dinero que tendría origen en contratos públicos aparecía en las declaraciones de los Kirchner como ingresos legales por alquileres, permitiéndoles declararlo ante el Fisco sin levantar sospechas.
El juicio oral continuará en los próximos días en el Tribunal Oral Federal Nº5, donde se espera también la lectura de la acusación en la causa Hotesur.




