Una joven de 25 años fue asesinada en Mar del Plata luego de responder a una falsa oferta de empleo contactada por Facebook. Juana Mailén Antonich salió de su casa para asistir a una entrevista de trabajo inexistente y fue hallada días después envuelta en una sábana, debajo de un contenedor en una playa de la zona sur.
La víctima, madre de dos niñas de 1 y 6 años, había sido contactada a través de la red social con una supuesta propuesta laboral para trabajar en el Balneario Punta Mogotes Cero. Los responsables del engaño solicitaron una fotografía para "gestionar un carnet de ingreso" y le indicaron que se presentara en un establecimiento de la zona de Punta Mogotes.
Según declaraciones de la madre, Juana necesitaba trabajo con urgencia para alimentar a sus hijas y cubrir gastos básicos como pañales y medicina. Un remisero llegó a buscarla a su domicilio como parte de lo que ella creía sería una entrevista normal. Sin embargo, la llevaron a una trampa donde la esperaban al menos tres hombres más.
Dos detenidos y la inacción inicial de la policía
Policía detuvo a dos sospechosos de 26 y 27 años que fueron sorprendidos quemando pertenencias cerca del cuerpo. Los investigadores trabajan para obtener registros de cámaras de vigilancia de la zona, mientras que la autopsia determinará las causas precisas de la muerte.
La familia enfrentó obstáculos para hacer la denuncia. Cuando reportaron la desaparición en la Comisaría 16, les indicaron que debían esperar. Fue una amiga quien accedió a la cuenta de Facebook de Juana para rastrear la conversación con quien la citó, lo que permitió a los familiares reconstruir el recorrido hasta la playa donde fue hallada.
"Mi hijo encontró a su hermana", relató la madre. "Debajo de uno de esos contenedores estaba envuelta en una sábana. La policía no hizo absolutamente nada".
Advertencia para evitar nuevos casos
La madre de Juana hizo un llamado público a otras mujeres: "Quiero que las chicas sepan que ese supuesto balneario no existe. Si las citan para una propuesta de trabajo en ese lugar o las pasa a buscar un remisero como parte del trabajo, desconfíen. Es todo una mentira".
El caso pone en evidencia cómo los depredadores utilizan plataformas de redes sociales para identificar a víctimas vulnerables, ofreciendo promesas laborales que explotan la necesidad económica.




