Representantes de Israel y Líbano se reunieron el martes en Roma para avanzar en nuevas conversaciones de paz mediadas por Estados Unidos. Esta es la séptima ronda de negociaciones desde que el conflicto escalara en marzo, cuando Hezbolá comenzó a lanzar cohetes contra Israel en apoyo a Irán.
En el encuentro, Beirut volvió a solicitar la retirada gradual de las fuerzas israelíes del sur del país, una demanda central para restaurar la autoridad estatal en esa región. Estados Unidos reafirmó su compromiso de acompañar el proceso, según declaró Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, buscando garantizar seguridad duradera para ambas naciones.
En junio pasado, durante negociaciones en Washington, ambos gobiernos alcanzaron un acuerdo marco que incluye tres elementos clave: el desarme de Hezbolá, el retiro escalonado de tropas israelíes y el despliegue del ejército libanés en zonas piloto del sur.
Israel espera que esta ronda avance en grupos de trabajo específicos sobre delimitación de fronteras, desarme del grupo armado, reconstrucción y otros temas pendientes. Sin embargo, Naim Qassem, líder de Hezbolá, expresó escepticismo, asegurando que las negociaciones directas solo traerían "concesiones sucesivas" para el Líbano.




