Lucas Ruiz, de 17 años e hijo de Lucía Sosa, se presentó esta semana ante la Fiscalía General de Mar del Plata para ampliar su testimonio en la investigación por la muerte de Isabella, la niña de 2 años cuya madre permanece detenida en Villa Gesell.
El adolescente concurrió acompañado por su abogada Erika Suárez y su madre adoptiva. Según fuentes de la causa, narró ante los fiscales situaciones muy similares a las que ya había expuesto públicamente en varios medios sobre los maltratos que afirma haber sufrido junto con sus hermanos cuando vivían con Sosa.
En declaraciones anteriores, Lucas fue categórico: "Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos". También alertó que, de no mantenerse detenida o internada, corría riesgo de que volvieran a ocurrir tragedias similares.
El joven hizo referencia a antecedentes de la mujer: en 2018, Sosa fue sometida a juicio por las muertes de sus hijas Candela (cinco meses, 2013) y Jazmín (11 meses, 2016), pero fue absuelta por el tribunal.
Estado actual de la investigación
Lucía Sosa continúa detenida y se negó a declarar en la audiencia indagatoria. El fiscal Juan Pablo Calderón aguarda resultados de peritajes complementarios —análisis toxicológicos e histopatológicos— que comenzarán la próxima semana y determinarán si hubo asfixia inducida.
Por ahora la causa está caratulada como abandono de persona seguido de muerte agravado, con pena máxima de 20 años. Si los estudios confirman muerte dolosa, la acusación podría cambiar a homicidio agravado por el vínculo, delito que conlleva prisión perpetua.




