Teherán vuelve a tensionar las negociaciones con Washington: el gobierno iraní consideró insuficiente la respuesta estadounidense a sus exigencias y mantiene bloqueado el paso por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas más críticas para el comercio mundial de petróleo y gas.
Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó que Estados Unidos aceptó solo algunas de las siete condiciones planteadas por Teherán, mientras otras permanecen sin resolver. "El estrecho no se abrirá para ellos ni habrá nuevas negociaciones hasta que cumplan todas nuestras exigencias", expresó según medios estatales.
Entre los requisitos iraníes figuran el cese de hostilidades, la eliminación del bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos, el fin de restricciones a las exportaciones petroleras y la liberación de activos congelados en el exterior. Rezaei precisó que Washington debe aclarar los puntos de desacuerdo pendientes.
Irán presentó esta propuesta durante la Asamblea General de Naciones Unidas con la promesa de reabrir la navegación en siete días si Estados Unidos aceptaba. Los contactos indirectos se mantienen a través de Qatar, Pakistán e Irak como intermediarios, pero hasta ahora sin resultado positivo.
El presidente estadounidense Donald Trump ya había rechazado la iniciativa. La Casa Blanca aún no se pronunció sobre las nuevas declaraciones iraníes.
El estrecho de Ormuz es crucial para la economía global: antes del conflicto que estalló hace meses entre Estados Unidos, Israel e Irán, concentraba alrededor del 20% del tránsito mundial de crudo y gas natural licuado.




