El Gobierno trabaja para cerrar definitivamente el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) y poner en marcha la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), con plazo límite en febrero de 2027.
Según confirmaron desde el Ministerio de Defensa, la administración ya ultima los detalles burocráticos para que OSFA obtenga su personería jurídica propia e independencia operativa. Más de 500 mil usuarios fueron afectados por la vieja estructura, que ahora se divide en dos organismos separados según la rama de seguridad.
La nueva obra social para Ejército Argentino, Armada Argentina y Fuerza Aérea Argentina mantendrá sus propias prestaciones y la red de hospitales existentes, especialmente en el área del AMBA. Mientras tanto, funciona con apoyo de un "IOSFA residual" que garantiza solo medicamentos oncológicos, derivaciones y tratamientos de alta complejidad para evitar interrupciones graves.
Por su parte, la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad ya funciona desde hace tiempo y atiende a 197 mil afiliados de Prefectura Naval Argentina y Gendarmería Nacional a través de la prepaga Medicus.
Una comisión asesora integrada por los ministerios de Defensa, Seguridad, Salud y Economía, junto con la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), supervisa la transición. El General de Brigada Pablo Guillermo Plaza, titular de OSFA, tiene planes para modernizar la estructura, incluyendo una aplicación con token para optimizar el control de prestaciones.
Desde la obra social sostienen que trabajan "en tiempo récord" para completar la separación antes del plazo establecido.




