El fenómeno climático de "El Niño" dejó a la región del Litoral argentino en emergencia. Las represas de Itaipú y Yacyretá operan al máximo de su capacidad y tuvieron que abrir compuertas para evitar colapsos estructurales, descargando volúmenes extraordinarios hacia el río Paraná.
En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio confirmó que durante la última semana debieron evacuar a seis personas en Concordia debido a la crecida del agua. También se registraron desbordamientos en Colón y Concepción del Uruguay, aunque las maniobras del embalse de Salto Grande ayudaron a amortiguar la crecida del río Uruguay.
Las perspectivas para los próximos meses son críticas: Frigerio advirtió que "los pronósticos no son buenos para diciembre, enero y febrero". Sin embargo, destacó el trabajo del Estado en infraestructura y protección: "Hicimos obras estructurales y armamos un sistema articulado de evacuación", explicó el mandatario, reconociendo que aunque "a la naturaleza nunca le vas a ganar", el Estado puede amortiguar el impacto.
En Misiones, la situación fue aún más severa. El río Iguazú multiplicó por diez su volumen normal en cuestión de horas, lo que obligó a cerrar preventivamente el Parque Nacional Iguazú para proteger a los visitantes.
La alerta roja se mantiene en todos los distritos del Litoral, con operativos de emergencia desplegados y refuerzos en las defensas costeras mientras el agua que desciende desde el sur de Brasil continúa impactando la región.




