Cuatro intendentes del sudeste bonaerense presentaron ante el gobierno nacional un proyecto para recuperar un ramal ferroviario que hace casi tres décadas permanece sin funcionar. La propuesta busca reactivar la línea que conectaba Ayacucho, Tandil, Lobería, Balcarce y Quequén — un corredor estratégico para la región que dejó de operar en 1998.
Los municipios que impulsan la iniciativa son Tandil, Balcarce, Lobería y Ayacucho. Su argumento es claro: el puerto de Quequén movió casi 9 millones de toneladas durante 2025, pero prácticamente toda esa carga llegó por camión. Con la vuelta del tren, esperan diversificar el transporte y reducir costos logísticos para granos y productos agroindustriales.
El planteo fue presentado ante el secretario de Transporte nacional en el marco de la renovación del esquema de concesión de la red de cargas. Los intendentes pidieron que el corredor sea incorporado en los futuros pliegos de licitación y solicitaron un relevamiento integral del estado de vías, puentes y estaciones para determinar inversiones necesarias.
El reclamo comenzó a consolidarse en 2022 y hoy cuenta con el respaldo de 13 intendentes de la región. El timing es estratégico: la concesión de Ferrosur Roca vence en septiembre de 2026, lo que representa una oportunidad para que el nuevo operador incluya este ramal abandonado hace casi tres décadas.




