El Índice de Precios al Consumidor subió 1,9% durante septiembre, confirmando la volatilidad que caracteriza la evolución de la inflación en lo que va del año. Con este resultado, la inflación acumulada de los primeros nueve meses llegó a 23,6%, mientras que la variación interanual alcanzó 33,4%.
El dato coincidió con las proyecciones de las principales consultoras económicas. Fundación Libertad y Progreso, EcoGo y Analytica anticipaban un aumento del 2%, mientras que C&T Asesores fue la más cercana al resultado final con 1,9%. El Banco Central, a través de su relevamiento de expectativas de mercado, también preveía esta cifra para septiembre.
Volatilidad en la curva inflacionaria
Desde julio, la inflación oscila sin dirección clara. El mes pasado se ubicó en 2,1%, agosto fue el más bajo del año con 1,7%, y marzo registró el pico máximo de 3,4%. Los analistas atribuyen buena parte de esta variación a factores estacionales: septiembre históricamente presiona los precios en rubros como frutas e indumentaria, con un impacto promedio de casi 2 puntos porcentuales por encima de la inflación núcleo.
Dónde fueron los aumentos más fuertes
Cinco de las doce divisiones monitoreadas superaron el índice general. Vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles lideró con 3,1%, seguido por Educación (3%). Comunicación (2,5%) y Salud (2,4%) completaron el grupo de presión. Alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los rubros más sensibles para el bolsillo familiar, subió 2%.
Por el lado de los aumentos moderados, Bienes y servicios varios, Recreación y cultura, y Equipamiento del hogar se mantuvieron entre 1,6% y 1,9%. Restaurantes y hoteles fue el rubro con menor variación (1,1%).
Perspectivas para lo que queda del año
Los economistas advierten que el camino hacia una inflación controlada será lento y errático. Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, señala que la falta de reglas claras en política monetaria, combinada con el mantenimiento del cepo cambiario, limita la recuperación de demanda de pesos y ralentiza la desaceleración de precios.
En Buenos Aires, el índice local subió a 1,8%, acumulando 23,7% en los nueve primeros meses y 32,9% interanual, datos que suelen anticipar la tendencia nacional.




