La Cámara de la Industria Naval Argentina (CINA) presentó un conjunto de demandas para que el sector pueda competir en igualdad de condiciones con empresas extranjeras. El principal reclamo apunta a reducir la carga tributaria, especialmente los Ingresos Brutos que inciden directamente en los costos de producción.
El sector existe, pero le faltan herramientas. Según CINA, Argentina cuenta con astilleros operativos, ingenieros, técnicos especializados y proveedores capacitados. La capacidad productiva está; lo que falta es que el Estado genere condiciones económicas que hagan viable invertir en construcción de embarcaciones.
La industria naval enfrenta una estructura de costos que incluye materia prima, insumos, salarios, financiamiento y tributos. En comparación con países como Brasil y Paraguay, los astilleros argentinos operan en desventaja, dijeron desde la cámara empresarial.
Entre las herramientas solicitadas figuran la reactivación del fondo de promoción previsto por la Ley de la Industria Naval y el leasing del Banco Nación. Este último permitiría que empresas de transporte, logística, pesca y energía accedan a buques construidos localmente, generando demanda y empleo.
Cada barco que se importa representa empleos, tecnología, compras a proveedores y divisas que se pierden en el exterior, apuntó CINA. El sector está listo para atender demandas de la Hidrovía, la industria minera, pesquera, puertos y comercio exterior, pero requiere que las reglas del juego sean equitativas.
"No pedimos privilegios. Pedimos competir en igualdad de condiciones", sintetizó la cámara en su planteo realizado durante la conmemoración del Día de la Industria Naval.




