La industria automotriz argentina atraviesa un momento complicado. En los primeros ocho meses del año, la producción de vehículos disminuyó un 17,1% en comparación con el mismo período de 2024, mientras que las ventas internas se desplomaron aún más: 24,8% menos.
Solo en agosto, la caída fue marcada: se fabricaron 39.381 unidades (11,6% menos que hace un año) y se entregaron 39.068 vehículos a concesionarios (24,5% por debajo del mismo mes de 2024). Las exportaciones también retrocedieron 3,6% interanual, aunque totalizaron 24.589 unidades.
Sin embargo, comparado con julio, agosto mostró señales de recuperación. La producción repuntó un 26,3%, las ventas a la red de concesionarios crecieron un 14,3%, y las exportaciones subieron 5,2%. "Los resultados de agosto muestran una recuperación respecto de julio", señaló Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA (Asociación de Fábricas de Automotores).
El único dato con balance positivo en el acumulado anual fue la exportación: 174.859 vehículos despachados representan una suba del 0,9% interanual. Desde ADEFA subrayan que esta cifra "confirma la capacidad y el potencial de la industria" y advierten que para sostenerla será necesario avanzar en competitividad, ampliación de mercados e inversión en producción y empleo.




