La apertura de la economía argentina está generando presión en sectores que durante décadas operaron protegidos. Calzado, textiles, electrónica y línea blanca son algunas de las ramas industriales que ahora enfrentan mayor competencia y deberán transformarse para sobrevivir en el nuevo escenario.
Dante Sica, economista y exministro de Producción, advirtió sobre el "estrés" que atraviesan varias cadenas industriales. Según su análisis, muchos sectores están expuestos a un proceso de reconversión productiva como consecuencia de los cambios en las reglas de funcionamiento de la economía.
La transformación implica un giro en lo que impulsa el crecimiento. Mientras años atrás el consumo interno fue el motor principal, ahora la economía se orienta hacia la inversión y la exportación como nuevos traccionadores. Las empresas deben repensar sus estrategias con parámetros completamente diferentes a los del régimen anterior.
Para Sica, este cambio afecta directamente cómo las compañías toman decisiones. La rentabilidad ya no depende principalmente de ganancias financieras —que llegaban a representar el 50 o 60% de las ganancias—, sino de factores como competitividad, productividad y capacidad de acceso a mercados externos.
Respecto a la relación comercial con Brasil, Sica relativizó el impacto de las tensiones políticas entre los presidentes Milei y Lula. Señaló que las diferencias presidenciales no afectarán el intercambio bilateral en el corto plazo, ya que las estructuras técnicas de ambos países continúan operando más allá de los desacuerdos políticos.




