La directiva de Independiente se reúne esta tarde para analizar la continuidad de Gustavo Quinteros como entrenador. La decisión llega después de que el equipo fuera goleado 4-0 por Atlético Tucumán en los octavos de final de la Copa Argentina, cerrando uno de los objetivos principales de la temporada.
Quinteros asumió responsabilidades en conferencia de prensa tras la derrota y pidió disculpas a los hinchas. Sin embargo, sus palabras generaron tensión dentro de la dirigencia: el técnico volvió a reclamar públicamente que muchos de los refuerzos que había solicitado nunca llegaron, y señaló la salida de varios futbolistas del plantel que complicó las opciones disponibles.
El malestar entre los dirigentes creció con esas declaraciones. Una parte importante de la Comisión considera que el ciclo está agotado, y la reunión de hoy podría marcar el final del vínculo contractual.
Quinteros, por su parte, descartó renunciar voluntariamente. "Ni se me pasa por la cabeza renunciar. Salga primero o último, nunca voy a abandonar antes", expresó después de la eliminación. El entrenador afirmó que la adversidad le genera más energía para revertir la situación.
Pero la decisión ya no depende solo de él: será el presidente Néstor Grindetti y los principales dirigentes quienes determinen si lo ratifican o interrumpen su contrato. Las próximas horas serán determinantes para conocer el futuro en Avellaneda.




