Las tensiones en Oriente Medio se intensifican tras el avance del grupo hutí en Yemen. Los rebeldes tomaron control de Moca, una ciudad estratégica en la costa del mar Rojo, en medio de una escalada de ataques que ya dejó 73 heridos en una base aérea saudita hace días.
Ante el recrudecimiento de la violencia, Pakistán envió un mensaje directo a Irán solicitando que contenga a sus aliados hutíes. El gobierno de Islamabad trasladó una advertencia formal de Arabia Saudita, aunque desde Teherán respondieron que no controlan a los rebeldes yemeníes, versión que contrasta con reportes de comandantes iraníes coordinando ataques en terreno.
El riesgo de una crisis regional es real. Pakistán, Arabia Saudita y Turquía mantienen un pacto de defensa mutua que se activaría si el conflicto se extiende al territorio saudita. El ministro de Defensa pakistaní fue explícito: cualquier agresión no provocada o expansión del conflicto disparará ese acuerdo.
Los tres países ya se reunieron en Riad para coordinar su respuesta. Acordaron no enviar tropas a Yemen, pero sí prestar apoyo militar desde suelo saudita si es necesario.
En un giro adicional, Argelia rompió relaciones diplomáticas con los Emiratos Árabes Unidos tras años de tensiones. El embajador emiratí recibió notificación formal en Argel con plazo de 48 horas para abandonar el país.




