En los bosques húmedos de Neuquén vive uno de los felinos más pequeños del mundo: el gato huiña, un cazador sigiloso y prácticamente invisible para quienes caminan por la zona. Su presencia en la provincia está limitada a los parques nacionales, donde forma parte de la fauna nativa que caracteriza a la Patagonia.
Aunque podría confundirse con un gato montés a primera vista, el huiña tiene rasgos muy particulares que lo distinguen. Su pelaje es denso y esponjoso, de color bayo leonado cubierto de manchas redondeadas oscuras. El rostro marca la diferencia: ojos pardos oscuros, rinario negro alrededor de las fosas nasales y una línea facial negra muy pronunciada a ambos lados de la nariz. La cola, gruesa y corta, presenta entre 10 y 12 anillos negros.
Comparado con el gato montés, el huiña tiene pelaje más denso y oscuro, manchas más redondeadas, y una cola proporcionalmente más corta. Además, sus ojos son más oscuros y la línea facial mucho más marcada.
Un especialista de los bosques húmedos
El huiña es un experto trepador. Vive principalmente en los bosques subandinos, donde puede encontrarse hasta los 2.500 metros de altura. Pasa gran parte del tiempo refugiado entre las ramas, desplazándose con facilidad por la vegetación, lo que lo hace extremadamente difícil de observar en la naturaleza. Su comportamiento esquivo y el poco conocimiento disponible sobre la especie están directamente relacionados: es complicado estudiarlo cuando casi nunca se lo ve.
Aunque tradicionalmente se lo considera nocturno, hay evidencias de que también está activo durante el día. Pese a algunas observaciones sobre comportamientos sociales, se cree que el huiña tiene hábitos principalmente solitarios.
Un cazador eficiente a pesar del tamaño
No dejes que su tamaño te engañe. El huiña es un cazador muy capaz que se alimenta principalmente de aves y pequeños mamíferos como ratones y comadrejitas. También captura lagartijas y, ocasionalmente, ataca aves de corral. Su habilidad para moverse entre los árboles le permite aprovechar diferentes niveles del bosque en busca de alimento, tanto en la vegetación como en el suelo.
En algunos casos, especialmente hacia el sur de su distribución geográfica, existen huiñas con melanismo: una condición que genera un exceso de pigmentación oscura en el pelaje, haciéndolos visiblemente más oscuros que sus congéneres.




