Un politólogo brasileño especializado en seguridad internacional advierte que Hezbolá mantiene células activas en la región de la Triple Frontera —compartida por Argentina, Brasil y Paraguay— con el propósito de blanquear dinero proveniente del narcotráfico.
André Lajst, director de StandWithUs Brasil, señala que aunque el grupo libanés sufrió golpes militares significativos en el Líbano por operaciones de Israel y Estados Unidos, su estructura criminal en América Latina se fortaleció. En lugar de retroceder, la organización reorientó sus actividades hacia el lavado de activos y el tráfico de armas en puntos clave como la zona fronteriza.
Según el análisis, la pérdida de capacidad militar y recursos en su base central empujó a Hezbolá a buscar "oxigenar" sus finanzas mediante operaciones en territorios estratégicos. Para ello, estableció vínculos con el Primer Comando de la Capital (PCC), la principal organización delictiva brasileña, y con carteles de droga mexicanos.
Lajst explicó que mientras disminuyen las operaciones militares de Hezbolá fuera del Líbano, la organización intensifica sus esfuerzos por trasladar dinero desde la Triple Frontera, México y Brasil hacia sus estructuras financieras.
Argentina declaró a Hezbolá como organización terrorista en julio de 2019, durante la presidencia de Mauricio Macri, en conmemoración del 25° aniversario del atentado contra la AMIA ocurrido el 18 de julio de 1994.




