Lewis Hamilton reconoció su responsabilidad en la caída de rendimiento durante el Gran Premio de Singapur. El piloto británico de Ferrari pasó de terminar segundo en la carrera sprint a cerrarse sexto en la carrera principal del domingo.
El problema fue su decisión estratégica. Hamilton eligió no ingresar a boxes durante un período de coche de seguridad virtual en la vuelta 39, buscando mantener viva una estrategia de una sola parada con neumáticos medios. La apuesta no funcionó: el compuesto medio no rindió como esperaba.
Mientras tanto, su compañero Charles Leclerc sí cambió de neumáticos en ese momento y terminó segundo, detrás de Max Verstappen de Red Bull.
"Hoy no conseguimos el resultado que buscábamos y la culpa ha sido mía", expresó Hamilton en un comunicado. "En un circuito en el que es difícil adelantar, probé algo diferente, pero el neumático medio no rindió tan bien como el blando".
Hamilton también debió recibir atención médica de la FIA tras la carrera debido a las condiciones exigentes del trazado de Marina Bay, por lo que no asistió a la zona de prensa.
"Ha sido una lección dolorosa, pero asumo toda la responsabilidad por las decisiones que tomé. No todas salen bien. Seguiré trabajando duro", finalizó el siete veces campeón mundial.




