La principal avícola del país atraviesa su momento más crítico. Granja Tres Arroyos SA, la empresa más grande del grupo GTA, presentó un concurso de acreedores ante el Juzgado Comercial 21 de la Cámara Nacional de Apelaciones, buscando reestructurar sus obligaciones financieras.
La solicitud se suma a la presentación que ya había hecho Wade SA, otra compañía del mismo grupo. La avícola enfrenta un panorama desalentador: plantas paralizadas o funcionando muy por debajo de su capacidad, caída pronunciada en la producción y un creciente endeudamiento que pone en riesgo su operación.
Los despidos se multiplican. En la planta de Capitán Sarmiento, la empresa desvinculó a 700 trabajadores. En los papeles de desvinculación argumentó circunstancias extraordinarias fuera de su control que afectaron directamente su actividad.
En números, el panorama es complejo. Granja Tres Arroyos acumula 6.702 cheques rechazados por más de $114 mil millones y deudas bancarias que superan los $41.827 millones, según datos del Banco Central. A esto se suma un pasivo total estimado en US$350,9 millones que el grupo completo intenta reestructurar mediante el concurso preventivo.
Desde fines de 2024, la compañía avanzó en un proceso preventivo de crisis: implementó un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones de forma escalonada. Ahora negocia quitas y planes de pago a largo plazo para intentar salir adelante.




