El vocero presidencial Adrián Ravier confirmó que el Gobierno aplicará castigos a los trabajadores portuarios que mantienen paralizado el servicio de practicaje en las terminales fluviales del país. La medida responde al paro iniciado tras la firma del Decreto 690/2026, que desreguló la actividad que estaba normada desde 1991.
"No tengo detalle sobre las sanciones que van a ocurrir, pero van a ocurrir", expresó Ravier en su conferencia de prensa habitual del martes en la Casa Rosada. El funcionario no precisó qué tipo de castigos se aplicarán ni cuándo.
Según el Gobierno, la desregulación busca bajar costos logísticos permitiendo que nuevas empresas compitan en el sector de practicaje. Se trata de profesionales que asisten a los barcos de gran porte en las maniobras de entrada y salida de puertos. "Esto es un servicio esencial y estas personas tienen la obligación de mantenerlo", sostuvo el vocero.
La medida genera tensión entre el Ejecutivo y los trabajadores portuarios, quienes consideran que la desregulación afecta su actividad.




