La Secretaría de Finanzas prepara la última licitación de agosto con un objetivo claro: renovar vencimientos de deuda por $14 billones, pero con una novedad respecto a las últimas operaciones.
Por primera vez en lo que va del mandato de Javier Milei, el Gobierno no incluirá bonos en dólares en su oferta. Federico Furiase, titular de la cartera financiera, también decidió no habilitar la opción de licitar por el Bonar 2029 (AO29), un instrumento que ofrecía cobertura en moneda extranjera.
La estrategia apunta a instrumentos con vencimiento de corto plazo: letras y bonos en pesos, más algunos títulos ajustados por dólar linked, todos con plazos que cierren antes de que termine la actual administración.
Esta decisión refleja un cambio en la política de endeudamiento que había apostado a estirar los plazos. Ahora, según analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), el Gobierno busca equilibrar dos variables que se mueven en sentidos opuestos: controlar las tasas de interés y contener el dólar, que ya superó la barrera de los $1.500.
Antes de la licitación, Finanzas y Hacienda ejecutaron un canje: canjearon letras capitalizables en pesos que vencían en agosto por bonos capitalizables con vencimiento en junio de 2027. Para esta operación, ampliaron la emisión del título hasta $1,5 billones de valor nominal.
El Tesoro ofreció al mercado instrumentos con vencimientos escalonados entre noviembre de 2026 y enero de 2027, tanto en pesos como en dólar linked.




