El Gobierno sigue sin reunir los votos necesarios en el Senado para eliminar las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Ante la falta de apoyo, el oficialismo negocia una alternativa: suspender las primarias solo para los comicios de 2027, en lugar de eliminarlas de forma definitiva.
La Casa Rosada necesita 37 votos en el Senado y 129 en Diputados para aprobar la reforma electoral. La resistencia principal viene de la UCR, el PRO y bloques provinciales, cuyos apoyos son clave para alcanzar esas mayorías.
El argumento del Gobierno es que las PASO generan un gasto político y económico innecesario. Recuerdan que en 2019 Mauricio Macri quedó prácticamente fuera de carrera tras la derrota en primarias.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene conversaciones con gobernadores, mientras que Patricia Bullrich, jefa del bloque senador oficial, negocia con otros legisladores. Los mandatarios plantean que cualquier acuerdo debe incluir recursos para sus provincias.
Entre los gobernadores más abiertos a discutir la propuesta figuran Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), aunque ninguno ha cerrado un acuerdo que garantice los votos de sus senadores.
Los radicales cuentan con diez bancas en el Senado, pero el bloque está fragmentado. La mayoría se inclina por mantener las PASO; otros aceptarían suspenderlas para 2027, pero rechazan su eliminación definitiva.
En el PRO la situación es similar. Mantienen una postura favorable a conservar las primarias, aunque algunos dirigentes admiten que podrían acompañar una suspensión si forma parte de un acuerdo político más amplio. Esa negociación también está ligada a las alianzas entre el macrismo y La Libertad Avanza en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.




