Una fotografía tomada desde el camino en el Valle del Covunco puso en marcha uno de los hallazgos paleontológicos más significativos de Neuquén en los últimos años. Lo que parecía un objeto extraño terminó siendo la coraza de un gliptodonte excepcionalmente conservado, con una antigüedad estimada entre 700 mil y 1 millón de años.
Todo comenzó cuando Jorge Necul viajaba con su familia y notó una forma ovalada que sobresalía del terreno. Pensó inicialmente que podría tratarse de un huevo de dinosaurio. Detuvo el vehículo, capturó una imagen y la compartió en redes sociales sin saber que esa publicación desencadenaría una cadena de acciones que movilizaría a especialistas del Gobierno provincial.
La imagen llegó hasta Fabián Cares, periodista de La Mañana de Neuquén, quien la envió por WhatsApp a Alberto Garrido, director del Museo Provincial de Minería Olsacher. Garrido reconoció de inmediato la silueta característica de una coraza de gliptodonte, aunque decidió ser cauto porque una fotografía no alcanza para confirmar un hallazgo de esa envergadura.
Al día siguiente, Garrido, Necul y Cares viajaron al sitio. La observación directa confirmó que la intuición había sido acertada: entre las rocas asomaba un gliptodonte con un nivel de conservación poco común para la región.
El desafío del rescate
Desde entonces comenzó un proceso complejo de extracción. El equipo trabaja en la construcción de un "bochón", una gran cápsula de protección de yeso y otros materiales que permitirá trasladar el fósil sin dañarlo. El bloque protector ya supera las dos toneladas, y la dificultad aumenta constantemente: cada vez aparecen más huesos asociados al ejemplar, y el material es extremadamente delicado porque tiene muy poca fosilización y se deshace si se lo manipula directamente.
La ubicación agrega complejidad al trabajo. El fósil se encuentra sobre una ladera con pendiente, a unos cuatro metros de altura. Fue necesario construir manualmente una plataforma para poder trabajar con seguridad antes de avanzar con la protección del material. El clima también juega un papel determinante en el proceso de consolidación del hallazgo.




