En la misa de San Cayetano en Liniers, el arzobispo de Buenos Aires Jorge Ignacio García Cuerva expresó que los argentinos están hartazgo de promesas que no se cumplen y de líderes políticos que hablan de los pobres sin estar realmente cerca de sus problemas cotidianos.
"Un pueblo cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida", señaló durante la celebración.
Según García Cuerva, la clase dirigente debería enfocarse en resolver los problemas económicos y sociales concretos, en lugar de perder energía en "descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie".
El arzobispo enfatizó que el trabajo debe ser un derecho y un acto de dignidad, no una mercancía. Criticó las condiciones laborales actuales donde muchos ciudadanos deben tener dos o más empleos para llegar a fin de mes, o caen en trampas de endeudamiento que los asfixian.
"Este pueblo argentino sigue creyendo que el trabajo nos reconstruye como personas, el trabajo nos hace protagonistas de nuestra propia vida", afirmó durante la bendición a los fieles presentes.
García Cuerva también hizo referencia al mensaje del papa León XIII sobre la importancia de promover a las personas en situación de pobreza hacia trabajos dignos que les permita ganarse la vida de acuerdo con su dignidad personal.




