El Fondo Monetario Internacional ajustó este lunes sus estimaciones para la economía argentina con números más conservadores que los anunciados hace seis meses.
Para este año, el organismo esperaba una expansión del 3,5%, pero la rebajó a 2,1%. Luego proyecta un crecimiento del 3,5% para 2027, medio punto porcentual menos que lo previamente anunciado.
En materia de inflación, el panorama sigue complicado. El FMI estima un alza acumulada del 32,5% para este año, superior a la cifra del 30,4% que había manejado en abril. Aunque habrá desaceleración, la brecha es grande: proyecta que en 2027 la inflación seguirá en 21,2%, lejos del objetivo de estabilidad.
En lo positivo, el organismo anticipa que tanto este año como el próximo la Argentina mostrará un superávit en cuenta corriente del 0,6% del PIB, una mejora frente al déficit del 1,1% registrado en 2025.
Sin embargo, el desempleo seguirá presionando: se proyecta en 7,6% para 2026 antes de bajar levemente a 7,1% en 2027.
Estos números están respaldados por el acuerdo de facilidades extendidas que Argentina selló con el FMI en abril de 2025, que incluye desembolsos por 20.000 millones de dólares con metas de disciplina fiscal. El país mantiene la mayor deuda con el organismo internacional, cercana a 56.700 millones de dólares.




