Flamengo le dejó claro al entorno de Thiago Almada que no entrará en una batalla de cifras con River. El director deportivo José Boto viajó a Buenos Aires para comunicar que las condiciones económicas son las que están sobre la mesa, sin margen para ajustes.
"Lo que habíamos acordado es lo que va a ser si él quiere venir al Flamengo. No entramos en subastas", fue la advertencia del dirigente del club brasilero después de que el Millonario reapareciera como competidor serio por el mediocampista de Atlético de Madrid.
Boto dejó claro que su viaje no tenía intención de seducir al jugador. "No fui a Argentina para convencer a Almada, porque sería estúpido de su parte si yo tuviera que ir allí para convencerlo. Jugó seis meses en Brasil y sabe de la grandeza de Flamengo", expresó.
Las negociaciones rondan los 20 millones de euros. Boto señaló que apenas siete transferencias por esa cifra o superior se concretaron en la historia del fútbol brasilero, lo que ilustra la magnitud de la operación. "Puede venir Almada, puede venir otro o puede no venir nadie. Pero si viene, tengan la certeza de que Flamengo no va a quebrar", cerró, trasladando la decisión hacia el jugador.
Mientras tanto, River ganó terreno: el club alcanzó un acuerdo con Almada sobre sus condiciones contractuales y está dispuesto a hacer una importante inversión. El mediocampista preferiría regresar a la Argentina antes que volver a Brasil si no llega una propuesta europea de su agrado.
Lo cierto es que ni Flamengo ni River consiguieron cerrar aún nada con Atlético de Madrid. El club español espera recuperar buena parte de lo invertido y mantiene abiertas ambas negociaciones.




