El gobierno provincial ejecuta un plan de infraestructura enfocado en mejorar la seguridad en toda la provincia, con 45 obras distribuidas estratégicamente que suman más de 46.500 metros cuadrados de construcción.
Durante un informe de gestión presentado esta semana, el gobernador Rolando Figueroa describió el estado de abandono encontrado en las dependencias policiales al asumir en diciembre de 2023. La administración ya intervino 10 comisarías y planea continuar hasta alcanzar todas las del territorio neuquino.
Entre los trabajos completados figuran la comisaría de Centenario —que fue reinaugurada tras una profunda refacción— y la construcción de la comisaría de Alta Barda, obra largamente reclamada por la comunidad. Las intervenciones incluyen refacciones integrales, ampliaciones, modernización de redes (electricidad, gas, agua, cloacas), renovación de sanitarios y mejoras en las áreas operativas.
En videovigilancia, el avance es notorio. En 2023 operaban 622 cámaras; a fines de 2025 se alcanzaron 2.040 —un incremento del 228%—. La meta para 2026 es llegar a 4.200 dispositivos.
El plan también incluye modernización de la flota policial. Pasó de 690 móviles en 2023 a 950 previstos para fines de 2026. Además, se invirtieron más de 5.500 millones de pesos en armas de baja letalidad: 100 Taser, 1.000 pistolas Byrna, 100 rifles de ese tipo y 200 cámaras corporales para efectivos.
En infraestructura carcelaria, el crecimiento es aún más marcado: 910 nuevas plazas en construcción, triplicando las 492 existentes al inicio de la gestión. Figueroa señaló que este incremento —del 184%— descongestionará a las comisarías, que actualmente afrontan sobrecargas de trabajo administrativo que podrían derivarse a establecimientos penitenciarios.




