La Reserva Federal de Estados Unidos aumentó sus tasas de interés en 25 puntos básicos, llevándolas al rango de 3,75% a 4%. Es el primer incremento en más de tres años y la primera decisión de este tipo desde que Kevin Warsh asumió como presidente del organismo en mayo, reemplazando a Jerome Powell.
La medida llega después de nueve meses sin modificaciones. El último movimiento había sido una baja de 0,25 puntos en diciembre. El Comité Federal de Mercado Abierto aprobó unánimemente la decisión.
La suba responde a la persistencia de la inflación en Estados Unidos, que alcanzó 3,4% interanual en julio, por encima de la meta del 2% que busca el banco central. Desde la Fed indicaron que el ajuste busca acelerar el regreso a ese objetivo y garantizar estabilidad de precios.
Este cambio de rumbo marca un giro respecto a la política de bajas de tasas del año anterior y refleja la presión que mantienen los precios en la economía estadounidense.




