Estudiantes secundarios de Buenos Aires expusieron ante la Legislatura un estudio sobre consumos problemáticos que pone el foco en dos amenazas poco visibles para las familias: el alcohol normalizado en espacios sociales y las apuestas en línea a través del celular.
La investigación se basó en 586 encuestas y entrevistas con especialistas. El dato más preocupante: casi 3 de cada 10 jóvenes encuestados (29%) considera que el consumo de alcohol no se discute lo suficiente porque quedó naturalizado en la sociedad.
Las apuestas online emergieron como una adicción emergente y menos percibida. Los dispositivos digitales las hacen mucho más accesibles que antes, pero las familias siguen enfocadas en el riesgo del alcohol en fiestas, sin darse cuenta de lo que sucede en los celulares.
La brecha en la atención
El 35% de los jóvenes consultados pidió más talleres de prevención en las escuelas y capacitación docente. Un dato alarmante: más del 90% de las llamadas a la línea 108 (asistencia gratuita del Gobierno porteño) provienen de madres que piden ayuda por consumo de sus hijos.
La Auditoría General de la Ciudad advirtió que hay pocos centros de atención para jóvenes y ninguno exclusivo para mujeres. Además, la ley de prevención de adicciones de 2007 aún no está completamente reglamentada.
Las propuestas concretas
Los estudiantes presentaron 14 medidas organizadas en tres ejes: presupuesto y control, educación, y regulación de publicidad.
Entre las más importantes figuran: aumentar el financiamiento para la Dirección de Adicciones, incorporar talleres sobre consumos problemáticos desde el primer año de secundaria, expandir espacios de atención en centros de salud comunitarios, y regular la publicidad de apuestas online realizada por influencers y streamers.
También proponen prohibir los bonos de entrada en plataformas de apuestas, agregar advertencias en envases de alcohol y vaporizadores, e incorporar educación financiera como herramienta preventiva contra la ludopatía.
Un 13% de los encuestados señaló que muchas adicciones son una vía de escape ante problemas de salud mental, por lo que pidieron espacios de escucha segura y apoyo psicológico gratuito.




