Los incendios forestales arrasaron más de 240.000 hectáreas en España durante los primeros ocho meses de 2026, según informó el Ministerio para la Transición Ecológica. El balance incluye 42 grandes focos de fuego que mantuvieron a los equipos de emergencia trabajando bajo presión en distintos puntos del territorio.
El escenario más grave se registró en Las Peñas de Riglos, provincia de Huesca, donde el fuego consumió más de 15.000 hectáreas y obligó a desalojar a 1.021 personas de 18 localidades cercanas. En esa zona, más de 600 efectivos y 35 medios aéreos combatieron simultáneamente las llamas para evitar que avanzaran hacia los pueblos.
Roberto Bermúdez de Castro, consejero del Gobierno de Aragón, reconoció que los puntos más críticos se concentraron en Botaya y Atarés, y admitió que los equipos de extinción estaban "tensionados" y "exhaustos" después de días de trabajo continuo.
Fuera de Aragón, otras regiones reportaron avances en el control de incendios. En Andalucía, el fuego en Niebla (Huelva) fue contenido tras ocho días de lucha, permitiendo que los evacuados comenzaran a regresar. Los focos en la sierra de Algairén (Zaragoza) y El Recuenco (Guadalajara) fueron estabilizados y perimetrados, lo que posibilitó levantar confinamientos y evacuaciones preventivas en esas localidades.




