Un devastador incendio forestal azota el centro de España, consumiendo más de 77.000 hectáreas en las provincias de Ávila, Toledo y la región de Madrid. Según autoridades españolas, se trata del mayor evento de este tipo registrado en la historia del país.
El fuego en Ávila ha arrasado alrededor de 50.000 hectáreas por sí solo. La magnitud de la catástrofe llevó a evacuar o mantener en resguardo a cerca de 100.000 personas distribuidas en 46 municipios de las zonas más afectadas.
De forma simultánea, otro frente de incendios activo en Castellón, en el este español, ha impactado a más de 16.000 personas en 18 municipalidades.
Los trabajos de contención continúan en jornada intensiva. Miles de bomberos, la Unidad Militar de Emergencias, aviones cisterna y helicópteros permanecen desplegados para frenar la propagación de las llamas. Según reportes del comando de operaciones, los incendios en Ávila y Madrid se mantienen separados, aunque el perímetro aún no está completamente asegurado.
Las autoridades españolas advierten que pueden ordenarse evacuaciones adicionales si es necesario. Los residentes desalojados podrán regresar a sus hogares únicamente cuando las condiciones se consideren seguras, según informó la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica.




