El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) incorporará por primera vez en su historia una unidad móvil de laboratorio equipada para analizar agua potable y efluentes en el terreno, sin necesidad de trasladar muestras. El Gobierno provincial lanzó la licitación pública para adquirir este equipamiento con una inversión estimada de $246,9 millones.
La unidad permitirá realizar análisis físico-químicos y microbiológicos sobre la marcha en plantas de tratamiento y en zonas alejadas de los laboratorios centrales. Con resultados inmediatos, los equipos técnicos podrán ajustar la dosificación de productos químicos, regular caudales o corregir procesos de desinfección antes de que cualquier desvío afecte la calidad del agua.
Decisiones al instante, sin demoras
Hasta ahora, las muestras debían transportarse a laboratorios fijos, lo que generaba pérdida de tiempo y riesgo de alteración en los análisis. El laboratorio móvil eliminará esos traslados y permitirá que los técnicos tomen decisiones correctivas en el mismo lugar.
Desde el punto de vista ambiental, la unidad actuará como herramienta preventiva: verificará que los efluentes tratados cumplan con los límites de descarga en ríos y lagos antes de su vertido, protegiendo los recursos hídricos y los ecosistemas acuáticos de la región.
Alcance territorial y respuesta rápida
El laboratorio ampliará la capacidad del EPAS para realizar campañas de monitoreo en instalaciones alejadas y responder con rapidez ante emergencias ambientales, roturas de infraestructura, eventos climáticos extraordinarios o consultas de vecinos.
La unidad se montará sobre una camioneta 4x4 nueva, con un módulo de laboratorio de aproximadamente 8 metros cúbicos revestido con materiales sanitarios lavables. Incluirá generador eléctrico propio, refrigerador para conservación de muestras, climatización y mesada de trabajo.




