A nivel mundial, una de cada tres personas convive actualmente con una enfermedad crónica o un problema de salud prolongado, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La cifra refleja un cambio importante en los patrones de salud global: si bien disminuyen las muertes prematuras, muchas personas viven durante años o décadas bajo estas condiciones.
Un nuevo informe internacional analiza cómo los sistemas de salud pueden mejorar el acompañamiento de quienes padecen enfermedades crónicas. El estudio, denominado The Value of Chronic Care, examina la situación en 38 países miembros de la OCDE e identifica que países con recursos sanitarios similares obtienen resultados muy diferentes según cómo organicen la atención y garanticen la continuidad de los tratamientos.
Las enfermedades crónicas incluyen hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y trastornos de salud mental, entre otras patologías que requieren seguimiento continuo.
Hacia dónde apunta el análisis
El informe destaca que los modelos tradicionales de atención deben complementarse con mayor énfasis en prevención, detección temprana y acompañamiento continuo. Sin embargo, en muchos países la inversión preventiva sigue siendo limitada comparada con el gasto en tratamiento de enfermedades ya instaladas.
El desafío involucra a múltiples actores: sistemas de salud, sector privado y aseguradoras. En América Latina, la situación varía: Chile, Colombia y Costa Rica presentan actualmente menor carga de enfermedades crónicas, mientras que México enfrenta mayores dificultades en este aspecto.




