Las empresas argentinas atraviesan un momento crítico. Según un informe de Fidelitas, más de 57 mil compañías registran pagos en mora —casi el 12% del universo activo—, mientras la industria manufacturera sufre una contracción sin precedentes en sectores clave.
El número de firmas morosas creció 18,7% entre enero y julio de 2026. El Índice de Riesgo Crediticio cayó hasta 17,8 puntos, evidenciando que las dificultades de pago limitan el acceso a financiamiento para impulsar ventas e inversiones. Aunque los precios se han estabilizado, eso aún no se traduce en recuperación de la capacidad de pago de las empresas.
La caída manufacturera profundiza el problema. La producción industrial retrocedió 4,9% en julio respecto del año anterior, con una contracción acumulada de 2,6% en los primeros siete meses. Doce de cada dieciséis divisiones manufactureras registraron descensos, especialmente en bienes durables y de capital.
Los retrocesos más severos afectaron a maquinaria y equipo agrícola, que cayó 46,6% (tractores, cosechadoras, pulverizadores), y a equipos de consumo, que bajaron 49,8%. También sufrieron contracciones significativas la industria textil y de calzado, con una baja de 26,5% en este último rubro.
En este escenario, las empresas priorizan cobranzas y liquidez sobre expansión. Apenas cuatro divisiones manufactureras mostraron crecimiento: refinación de petróleo, madera y papel, metálicas básicas, y el sector de motocicletas.




