A poco más de un año de los comicios de 2027, el mapa electoral argentino se define con movidas estratégicas: más de ocho provincias ya confirmaron que votarán en fechas distintas a los comicios nacionales, mientras el Gobierno nacional negocia con los gobernadores para avanzar en la reforma política.
Tucumán fue la primera en anunciar: el gobernador Osvaldo Jaldo fijó las elecciones provinciales para el 9 de mayo de 2027. Le siguen otros distritos que buscan proteger sus propias agendas políticas.
En Salta, Gustavo Sáenz evalúa las fechas 16 o 23 de mayo. Chubut apunta a julio u agosto bajo la gestión de Ignacio Torres. Misiones, con Hugo Passalacqua al frente, ya confirmó el desdoblamiento, aunque aún sin fecha exacta. Jujuy mantiene su tradición de adelantar comicios, de acuerdo con el entorno del gobernador Carlos Sadir.
Desde Neuquén, Rolando Figueroa prevé convocar en agosto. Santa Fe, bajo Maximiliano Pullaro, analiza una ventana entre junio y septiembre. Mendoza define sus PASO provinciales para julio con Alfredo Cornejo. Tierra del Fuego debe votar en fecha diferente por mandato constitucional, y Río Negro mantiene la intención de desdoblar.
En tanto, la provincia de Buenos Aires espera definiciones sobre las PASO nacionales antes de decidir. El gobernador Axel Kicillof condiciona cualquier anuncio a la reforma política. Un escenario similar se vive en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde Jorge Macri aguarda movidas desde Casa Rosada.
El oficialismo trabaja para cerrar acuerdos en las próximas semanas, aunque varias provincias esperan el resultado de las negociaciones en el Congreso antes de confirmar fechas definitivas.




