Ecuador ejecutó en las últimas horas el operativo "Muralla", que derivó en la captura de cuatro presuntos líderes del grupo armado colombiano Comandos de la Frontera, organización vinculada al narcotráfico, tráfico de armas y minería ilegal que opera en la zona fronteriza.
Los detenidos, identificados con los alias Mazón, Meneses, Raquetilla y Coche, fueron capturados en simultáneos allanamientos realizados en tres provincias ecuatorianas: Orellana, Sucumbíos y Guayas. En la operación participaron 122 policías y 14 fiscales, según informó el ministro del Interior, John Reimberg.
Según las investigaciones, los capturados son señalados como miembros de la estructura operativa y logística de los Comandos de la Frontera, disidencia de las FARC que mantiene una fuerte presencia en la Amazonía ecuatoriana. Se les vincula con 19 asesinatos directos y otros 25 homicidios registrados en provincias como Sucumbíos y Orellana.
El operativo es resultado de casi un año y medio de investigaciones coordinadas entre la Policía Nacional y la Fiscalía, que permitieron mapear la cadena de mando, redes logísticas y financieras del grupo. Las autoridades buscan desarticular los corredores por donde la organización traslada personal y armamento entre Colombia y Ecuador.
El presidente Daniel Noboa confirmó las capturas y las vinculó directamente con ataques mortales contra fuerzas de seguridad: el asesinato de 11 militares el 9 de mayo en Alto Punino y de 3 policías en agosto de 2024 en La Joya de los Sachas. "Llevar a los responsables ante la justicia es honrar la memoria de quienes dieron la vida", escribió Noboa.
Acciones anteriores contra la organización ya habrían generado daños económicos superiores a 600 millones de dólares al grupo criminal.




