En la península de Quetrihué, a pocos kilómetros del Nahuel Huapi, existe un lugar que durante décadas ha despertado historias sobre cine de autor y bosques de película. Se trata del Bosque de Arrayanes, en Villa La Angostura, donde circula desde hace generaciones una versión que vincula estos paisajes con la inspiración de Walt Disney para crear Bambi.
Aunque no existen registros históricos que confirmen que Disney visitó personalmente este rincón de la Patagonia o que Quetrihué haya influido en la película, la leyenda sobrevive. Incluso una pequeña construcción de madera entre los árboles terminó siendo conocida localmente como la "Casita de Disney".
El protagonista: el arrayán
El verdadero responsable del paisaje casi irreal es el arrayán (Luma apiculata), una especie nativa de los bosques templados patagónicos. Su corteza lisa, que se desprende en pequeñas placas, genera tonalidades que van del canela al anaranjado. En Quetrihué, la concentración de estos árboles crea un escenario excepcional: senderos bajo ramas irregulares, luz que cambia a cada paso, humedad que modifica los colores continuamente.
Cuando el sol logra atravesar el follaje, ciertos sectores parecen iluminados desde adentro. No es difícil imaginar por qué alguien, alguna vez, pudo pensar en Disney.
Dos formas de recorrer la península
El bosque puede conocerse de dos maneras distintas. La primera es a pie o en bicicleta, recorriendo el sendero por la península: permite adentrarse progresivamente en diferentes ambientes del bosque andino-patagónico. La segunda es navegando por el lago Nahuel Huapi, donde la cordillera, las costas boscosas y la península se integran en un único paisaje desde otra perspectiva. También es posible combinar ambos recorridos en una misma jornada.




