Tras dos meses sin actividad, la Cámara de Diputados reabre el próximo miércoles 26 de agosto con un temario de cinco proyectos de ley. El Gobierno impulsa tres iniciativas consideradas prioritarias para su agenda económica y monetaria.
La estrella de la sesión es la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que el presidente Milei calificó como "la más importante" de esta etapa. El proyecto busca consolidar en la normativa un cambio de filosofía: prohibir la emisión monetaria sin respaldo y establecer la emisión cero como principio intocable.
Entre los cambios concretos, se eliminarían los adelantos transitorios al Tesoro, los créditos a provincias, el uso de letras intransferibles y se limitaría la transferencia de utilidades. El Banco Central quedaría con un único mandato: preservar el valor de la moneda. También se endurecer los requisitos para remover al presidente y directores del organismo, exigiendo una mayoría de dos tercios en ambas cámaras.
El segundo proyecto en la lista es una actualización de la ley de Inocencia Fiscal. Esta versión "bis" amplía los beneficios tributarios al permitir que todos los residentes en el país puedan acceder al Régimen Simplificado del Impuesto a las Ganancias, sin límites de ingresos ni patrimonio. Actualmente solo podían sumarse quienes ganaban menos de 1.000 millones de pesos anuales y poseían hasta 10.000 millones en patrimonio. El plazo para adherirse se extendería hasta el 31 de diciembre de 2027.
El tercer proyecto del Ejecutivo es la adhesión argentina al tratado internacional de cooperación de patentes, una iniciativa que lleva tiempo en la agenda.
Los otros dos proyectos responden a concesiones políticas. Uno reduce el IVA sobre la fécula de mandioca del 21% al 10,5% (un gesto hacia Misiones), y otro declara capitales nacionales simbólicas en distintos rubros a ciudades y provincias como Salta y Santa Cruz, con gestos incluidos hacia aliados como el PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas.




