El médico clínico Pedro Di Spagna fue absuelto en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Tras casi seis años de proceso, el facultativo expresó su alivio: "Siempre confié en mi inocencia, nunca bajé los brazos".
En declaraciones tras la sentencia, Di Spagna destacó que el caso fue "muy sensible" y "de envergadura mundial", lo que hizo que el tiempo transcurrido no fuera fácil. Los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, desistieron de la imputación en su contra y pidieron expresamente su absolución.
El médico asistió a la mayoría de las audiencias durante el segundo juicio y declaró tres veces, ratificando en cada oportunidad su inocencia. Sus abogadas defensoras, María Julia Marcelli y Patricia Miranda, lo acompañaron en todo el proceso.
Di Spagna subrayó su gratitud hacia la Defensoría Pública: "El trabajo que hace es admirable". También valoró el trato que recibió de todas las partes: "Tanto querellantes como defensas me han tratado muy bien".
El médico relató un momento emotivo cuando sus hijas lo sorprendieron en la puerta de Tribunales tras conocer el resultado. Sin embargo, pidió que no festejaran en ese lugar por respeto a las familias afectadas. "Puertas adentro fue un desahogo de muchos años", añadió.
Di Spagna visitó a Maradona solo una vez, el 12 de noviembre de 2020, en el barrio cerrado San Andrés de Tigre, junto al neurólogo Jorge Macía. En esa ocasión recomendó la consulta de un nutricionista. Intentó un segundo encuentro el 18 de noviembre, pero Maradona rechazó recibirlo. Un tercer encuentro previsto para el 19 nunca se concretó.




