Después de casi año y medio de aumentos consecutivos, la mora crediticia mostró su primer respiro en junio. Los datos preliminares del Banco Central indican que la irregularidad en los préstamos cayó levemente del 7,7% en mayo al 7,6% en junio.
El freno fue impulsado principalmente por las familias, cuyos atrasos en créditos bajaron del 12,8% al 12,7% entre ambos meses. En cambio, la situación de las empresas se mantuvo sin cambios, con una mora del 3,5%.
El punto de inflexión marca un contraste con la tendencia que se mantenía desde octubre de 2024, cuando la mora total era apenas del 1,5%. Desde entonces, los atrasos en los pagos se propagaron mes tras mes, tanto en familias como en el segmento corporativo.
El presidente Javier Milei celebró el dato a través de redes sociales, viéndolo como una señal de recuperación en la capacidad de pago del sector privado. Los analistas advierten que estos números aún pueden sufrir ajustes técnicos en las próximas semanas, aunque las cifras preliminares han coincidido históricamente con los datos oficiales que publica el Banco Central.




