Efectivos de la Policía de Buenos Aires desmontaron una organización dedicada al tráfico de drogas que operaba entre San Nicolás y Rosario, con seis personas detenidas tras allanamientos simultáneos en 14 domicilios.
El golpe policial sacó a la luz una estructura sofisticada: el supuesto jefe de la banda era Maximiliano Nicolás Cafiero, un piloto acrobático de 29 años que había invertido USD 70.000 en un hidroavión experimental anfibio escondido en un hangar privado del aeródromo de Alvear, en el departamento de Rosario. La aeronave estaba destinada al transporte de cargamentos de estupefacientes hacia la región.
Junto a Cafiero fueron capturados cinco cómplices con distintos roles en la red: desde tareas de ocultamiento hasta venta minorista. El padre del jefe, de 60 años, quedó imputado como administrador financiero de la organización.
Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron más de 2,1 kilos de cocaína —en presentaciones compactas y envoltorios listos para vender—, 1,8 kilos de marihuana, tres armas de fuego con numeración suprimida, casi 4 millones de pesos, un Mercedes-Benz equipado con balizas y sirenas policiales, y una Citroën Berlingo utilizada para eludir controles en la ruta.
La operación fue coordinada entre la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de San Nicolás, la Unidad Fiscal de Estupefacientes a cargo de María Verónica Marcantonio, y la justicia de Rosario. Los fiscales mantienen órdenes de captura activas para otros dos distribuidores presuntamente vinculados con la red logística.




