Un camión repartidor sufrió la rotura de una válvula mientras abastecía al Hospital General de Agudos Vélez Sarsfield en Buenos Aires, liberando oxígeno líquido en la vía pública. El viernes por la tarde, una densa nube blanca alertó a vecinos y personal sanitario en la zona de Elpidio González al 5100.
Por medidas de seguridad, las autoridades evacuaron preventivamente toda la cuadra y cortaron el tránsito. No se reportaron personas heridas ni intoxicadas.
El conductor indicó que la válvula se rompió al intentar cambiar un tanque. Bomberos, SAME y brigadas especializadas llegaron equipados con trajes de protección nivel C para inspeccionar el camión, aislar el área, ventilar la zona y medir la concentración de gases. Las tareas incluyeron la verificación del contenedor criogénico.
El oxígeno líquido, obtenido enfriando gas hasta casi −183 °C, no es combustible pero acelera la combustión en presencia de materiales inflamables, lo que aumenta el riesgo de incendios. Su contacto directo provoca quemaduras por frío extremo, y su liberación en espacios cerrados puede desplazar el oxígeno ambiental causando asfixia.
El transporte requiere recipientes certificados, válvulas en condiciones óptimas y personal especializado. Las autoridades enfatizaron la importancia de la ventilación y el distanciamiento de la población durante la contención.
Este incidente reavivó la preocupación por la seguridad en el transporte de sustancias peligrosas en zonas urbanas. Hace pocas semanas, un derrame de ácido clorhídrico en Villa Crespo movilizó equipos de emergencia y obligó a evacuar sectores aledaños.
Las autoridades anunciaron una inspección técnica del vehículo y de la empresa responsable para determinar causas y responsabilidades, además de revisar los procedimientos operativos con el objetivo de prevenir nuevos incidentes.




