La balanza turística de Argentina continuó negativa en julio. Mientras ingresaron al país 830.200 visitantes extranjeros, en el mismo período salieron 1.228.200 argentinos, dejando un saldo desfavorable de casi 398.000 personas.
A pesar de que la cantidad de turistas que llegaron creció un 17,9% respecto a julio de 2025, no fue suficiente para compensar las salidas de argentinos, que en cambio disminuyeron 21,2% en comparación interanual.
En lo que va del año, la diferencia acumulada es aún más pronunciada: 3.364.100 extranjeros ingresaron al país mientras que 7.080.800 argentinos salieron, representando un déficit de más de 3,7 millones de personas en el acumulado enero-julio.
El turismo receptivo mostró recuperación. De los visitantes que llegaron en julio, el 36,1% provenía de Brasil, seguido por Uruguay con 16% y el resto de América con 10,8%. Más de la mitad ingresó por tierra (499.800 personas), mientras que 258.900 lo hicieron por aire y 71.400 por rutas fluviales o marítimas.
En cuanto a los argentinos que viajaron, los destinos preferidos fueron nuevamente los países limítrofes: Brasil concentró el 22% de las salidas, Paraguay el 15,2% y el resto de América el 14,9%. La mayoría optó por cruzar fronteras terrestres (746.500 personas), mientras que 389.400 eligió viajar por avión.
Los datos provienen de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Aunque la brecha entre turismo receptivo y emisivo muestra una desaceleración desde enero, el país continúa con más salidas que llegadas.




