Rodrigo De Paul aprovechó su momento en el campo para estar cerca de Lionel Messi en uno de sus días más difíciles. El mediocampista del Inter Miami anotó el primer gol de su equipo frente a Rayados de Monterrey por la Leagues Cup, en un partido en el que su compañero de selección no pudo estar presente.
El gol llegó después de media hora de juego, cuando De Paul remató desde afuera del área sorprendiendo al arquero Luis Cárdenas. Pero lo que sucedió después fue lo que marcó la jornada: se quitó la remera para mostrar una camiseta con el número 10, en un gesto dedicado a Messi y a su padre, Jorge, quien falleció en los últimos días.
Messi había dejado la concentración del equipo estadounidense para viajar a Rosario y acompañar a su familia. El capitán de la selección llegó al país el sábado por la noche y fue trasladado hasta el cementerio El Prado, donde descansa su padre tras haber padecido una larga enfermedad.
Desde la distancia, sus compañeros en Miami quisieron demostrar que estaban con él en este momento de dolor. Un gesto de solidaridad que trascendió el fútbol.




